SOBRE SU PINTURA SE HA DICHO:
“Con mano vigorosa, Teo Puebla construye paisajes doloridos, sin apenas descanso, con insólita pasión. Los gestos se acentúan, las pinceladas amenazan con salirse del espacio que les sirve de marco, el color acusa su estridencia y evoca su condición simbólica. Al final, cada elemento ocupa el lugar deseado; gesto y color se complementan; y todo ello, quizás, porque el artista es consciente de que está construyendo escenarios para individuos abandonados en la soledad y el olvido.

CRÍTICAS VOLVER

...En cuanto a los recursos formales, la fortaleza del gesto y la densidad impetuosa de la pincelada enredan a personajes y ambientes hasta tal punto que la singularidad de la escena no puede entenderse sino a través de esta férrea unión. Un rasgo fundamental en la pintura de Teo Puebla es su capacidad para conciliar, sin rupturas, la distancia que muchos crean ver entre figuración y abstracción. Su apuesta personal se asienta en la segura convicción de que la reproducción de la realidad no pasa necesariamente por la descripción minuciosa y pormenorizada. Su interés va más lejos, pues lo que pretende es representar la esencia de esa realidad, sin abundar en detalles, yendo a lo fundamental, estableciendo las líneas básicas que aclaran el tema objeto de la pintura.”
Chus Tudelilla (Catálogo)

“La tragedia humana es una constante casi obsesiva en la última obra de Teo Puebla, presentada estos días en la galería Urban de Zaragoza. Sin ser formalmente una serie, los cuadros que componen sus últimos trabajos plásticos constituyen una unidad temática y estética de hondo significado expresionista. Teo Puebla ha querido dejar bien patente su interés por el expresionismo más dramático, aquél que preconizaron conscientemente los pintores germánicos de principios de sigo, aquél que saca a la luz el sufrimiento y la soledad más profunda del ser humano. Sin duda, estos seres desprotegidos nos conmueven. Son figuras esbozadas, creadas a partir de un dibujo rápido de trazos firmes y rotundos que van surgiendo de oscuridades terribles. Teo Puebla nos habla del mundo con un realismo atroz, casi despiadado. Pero la pintura de este artista comprometido no es sólo impresionante en su contenido, también la manera como el artista se enfrena a la tela, causa verdadero interés e impacta al observador. La materia configura estos cuerpos asustadizos en grises y tonalidades intermedias, mientras se reservan las manchas de colores primarios, azul, rojo y amarillo, para marcar con su brillo ciertos rasgos, así como para dar equilibrio a la composición, señalando sin miedo cada gesto en la pincelada.”
A.G.R. (El Punto de las Artes)

...“La narrativa, la referencia literaria y la identificación geográfica están ausentes de los lienzos, pero éstos rebosan de emociones y expresión. Prima el pathos de la figura abandonada sobre el contenido.
...No hay duda de que el gesto es expresionista y que está manejado con soltura. Las ricas pastosas capas pictóricas nos recuerdan a los otros viajeros de su generación –los informalistas- pero existe una diferencia iconográfica con ellos. Mientras que Antonio Saura dedicó muchos lienzos a la soledad, curiosidad e inocencia del perro de Goya, Rafael Canogar a la denuncia políticamente antifranquista, y Feyto, Mampaso, Lucio Muñoz y Salvador Victoria expresaron su postura crítica generalizada mediante la abstracción, ningún otro compañero de viaje en la denuncia ha recurrido al niño, un sujeto tan obvio donde plasmar la acusación.
...Teo Puebla es el único pintor que ha conseguido con el gran gesto y materia, mantener en vilo nuestra sensibilidad hacia un tema casi archivado, que es la inocencia.”
Catherine Coleman (Catálogo)

...“Teo Puebla, en las ilustraciones que acompañan la edición del V Centenario de una obra que, en opinión de Menéndez y Pelayo es "una de las más geniales y extraordinarias que puede presentar la literatura de ningún pueblo", asimila con notable agudeza el designio artístico de Fernando de Rojas.
...Entramos de lleno así con Teo Puebla en esta "feria" o "mercado" en los que personas y cosas "tenidas cuanto caras son compradas; tanto valen cuanto cuestan": imágenes crudas de rufianes y criados, de criaturas enardecidas en su vana tentativa de amortiguar la carne, del poder del goce y del goce del poder.”
Juan Goytisolo (Catálogo)

“Estos son los personajes de Teo Puebla. Casi todos niños y muchos en la posición fetal de defensa y desamparo, casi como larvas humanas, en su deseo inútil de regresar al útero materno, y desnacer. Fuera no hay más paisaje que las cenizas del miedo. Pero estos niños no son sólo la tragedia humana de África ni los del suburbio más cercano, son los de cualquier hogar anónimo donde se ignora esa felicidad con que la Naturaleza ha dotado a las crías de todas las especies.
Teo Puebla, que a los siete años ya pintaba las paredes encaladas con leños quemados, sabe mucho de esto, y con la misma fuerza que denuncia también esboza la gracia y la ternura de unos gestos que reclaman de nosotros mismos ese milagro de la supervivienda.
La gracia y la ternura de su corta edad, paralizadas por la desolación del rechazo, son gritos de silencio captados por la piedad del pintor.”
Mª José Hernández (Catálogo)

...“Teo Puebla demuestra buena técnica en el dibujo. Las líneas netas contrastan con pinceladas sueltas o se diluyen en el interior de la tela. Dela misma manera, los volúmenes quedan difuminados en los lugares en que incide directamente la luz. Que dirige deforma subjetiva hasta romper, en ocasiones, los contornos. En estas zonas hallaremos los registros más intensos de color, dentro de un tono sobrio en el conjunto que colabora al desarrollo de escenas sombrías. También sumaremos toques gestuales, vibrantes, con los que el autor consigue dinamismo en el espacio pictórico. A pesar del signo trágico presente en las piezas, se intuye que éste corresponde a un camino de reflexión, y no tanto a la supuesta pérdida de esperanza para el mundo y quienes lo habitamos.
Pedro Pablo Azpeitia (Heraldo de Aragón)

“El hombre, como eje y víctima de sus circunstancias, de su ente social, de sus pasiones o desilusiones, preside el quehacer pictórico de Teo Puebla, en el que se dan cita la perfección sorprendente del dibujo y la sencillez simbolista de la composición. Su pintura, lírica y suave en el color, lejana el inquietante, libre en el pensamiento, acusadora, parece que busca senderos líricos y apacibles, nuevos en la intención, pero viejos en las angustias que el hombre corroe.
Teo Puebla es un buen pintor cuya inquietud interior expone con suaves tintes, delicados colores y un soberbio dibujo. No se parece a nadie, tampoco es vanguardista al uso insincero de estos días, ni un artista aséptico de formas y colores, es una singular y personalísima síntesis creadora, un pintor que ama lo que hace, porque imprime amor y profundidad en lo que crea.”
Cardero (Nueva Alcarria)

“Teo Puebla es un pintor interesantísimo, dueño de una semiabstracción expresionista con sabor amargo y casi trágico. Su fuerte es la figura, el tipo humano, en cuya alma cala hasta desentrañar sus sufrimientos íntimos. Aunque a veces suaviza el gesto y surge la ternura. Magnífico dibujante, de admirable soltura, de suave pero triste colorido y sobresaliente expresividad.”
Antonio de Santiago (Correo del Arte)

....“No quieren mirarme esas figuras sin paisaje, envueltas en misteriosos torbellinos de color, en superficies informes sin principio ni fin, en fondos vacíos... Sin embargo, solitarios y desamparados, los pequeños seres humanos me susurran al oído sin mirarme, sin volverse siquiera un instante hacia mí.
Reconozco en estos cuadros todos los estremecimientos que nos conmueven y nos asolan a diario en los tiempos tan inciertos que nos ha tocado vivir. Reconozco las injusticias, los miedos, la impotencia, la soledad, el silencio, los vacíos, las incertidumbres, las miserias, los desconsuelos... Sumergidos a la fuerza en medio de todo ello, esos pequeños seres humanos se niegan a mirarnos porque no precisan de nuestra compasión ni de nuestra caridad.
En la pintura de Teo Puebla –un pintor admirablemente dotado y lleno de talento- podemos descubrir múltiples facetas, desde el mundo colorista de las corridas de toros hasta paisajes que rozan la abstracción; pero al redactar estas líneas, el que escribe y el que mira, no ha podido olvidarse de esos pequeños seres humanos que no quieren mirarle.”
Alfredo Gómez Cerdá (Catálogo)

...Puebla se “ensucia las manos” –en evocación sartriana- con el dolor de sus semejantes, que transfigura en arte merced al ritmo de unas pinceladas repletas de rabia y a unos trazos desgarrados y vertiginosos, que –con metáfora dantesca- cuanto más hunden sus raíces arbóreas en el subsuelo infernal más se elevan a las altas ramas de un delicado expresionismo. Los seres universales del demiurgo Puebla muestran su desamparo en un paisaje irreal y desolado, fuera del tiempo y del espacio, un paisaje que no existe, o que sólo existe para dejar existir a sus figuras.
Teo Puebla –conocedor de las vanguardias, pero fiel sólo a su genio particular- incita al espectador al diálogo con sus cuadros, donde cada uno de sus rasgos es una metáfora de la existencia, y donde el cuadro en su conjunto es la alegoría de la esencia humana, quizás el dolor. Teo Puebla es un poeta cósmico del dolor, un poeta del dolor cósmico.”
José Checa Beltrán (Catálogo)